QuéPasaColima.- En mayo del año pasado, científicos
rusos descubrieron los restos increíblemente bien preservados de un mamut
lanudo (Mammuthus primigenius) en la isla Lyakhovsky en el Mar Ártico, al
noreste de Rusia. Ahora, un equipo internacional de investigadores se
encuentran conduciendo una minuciosa autopsia que podría resultar en la
clonación del animal extinto hace 43 mil años.
Los investigadores
revelaron que la muestra está mejor preservada
de lo que un cuerpo estaría tras seis meses de entierro. Al disertarlo,
encontraron sangre aún en estado líquido, su estómago e hígado en buen estado e
intestinos con residuos de alimento.
El vicepresidente
de la Asociación Rusia de Antropólogos Médicos, Radik Khayrullin, declaró que
gracias a la información recaudada del espécimen, tendrán una excelente
probabilidad de clonar al mamut para su estudio. No obstante, los científicos
aún deben hallar el elemento fundamental para su clonación: células vivas.
En caso de que las
hubiera, los investigadores tendrían que inscribirlas con el genoma del mamut.
Actualmente, se intenta recuperar su ADN para obtener un genoma funcional.
Asumiendo que ambos elementos se recuperaran, los biólogos comenzarían la ardua
tarea de cultivar células madre del mamut lanudo. Posteriormente, implantarían
el embrión vivo dentro del útero de un elefante hembra, quien daría luz a la
especie extinta.
Aún si se pudiera
revivir al mamut, debemos preguntarnos si debemos hacerlo. Por una parte, sería
una excelente oportunidad de estudio, por otra, ¿qué calidad de vida tendría?
El mamut no estaría socializado como sus antepasados y probablemente no se
desarrollaría de la misma manera. Siendo una criatura que habitó durante la era
de hielo, ¿podría adaptarse al mundo actual, con un creciente calentamiento
global?







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