Una
pequeña parte de tu ADN procede de los neandertales, según un reciente estudio
publicado en Nature. ¿Cómo afecta esta parte del genoma al riesgo de padecer
alguna enfermedad?
QuéPasaColima.- El estudio del ADN ancestral es
fundamental para entender quiénes somos y de dónde venimos, pero también sirve
para entender el origen de algunas enfermedades importantes. Rastrear en
nuestro genoma servirá para conocer las claves genéticas de nuestro pasado como
homínidos.
Ese ha sido el
objetivo de un grupo de investigación de la Harvard Medical School, que se
propuso hace tiempo estudiar las variantes genéticas heredadas de nuestros
antepasados. En particular, se preguntaron cuántos de nuestros genes
presentaban un origen neandertal, y si esta herencia genómica influiría de
algún modo en nuestra vida actual.
Los resultados,
publicados en la revista Nature, no solo presentan una importancia
cuantitativa, sino también cualitativa. Y es que el porcentaje particular de
genoma heredado de los neandertales está relacionado con el riesgo a padecer
enfermedades como la diabetes o problemas de infertilidad, además de determinar
algunos rasgos físicos, tales como características de nuestra piel y de nuestro
pelo.
En total, los seres
humanos actuales presentan un 2% de ADN de origen neandertal. Curiosamente,
este porcentaje es más bajo en las secuencias genéticas localizadas en el
cromosoma X y en los genes asociados con los testículos. Como explica David
Reich, líder del proyecto de investigación, "ahora que las técnicas
permiten calcular el genoma que hemos heredado de los Neandertales, es
importante conocer cómo este ADN nos afecta".
Para comparar las
diferentes secuencias genéticas y la variabilidad existente, el grupo de Reich
comparó el genoma de un Neandertal de hace 50.000 años, que había sido
secuenciado en el pasado, con las variantes genéticas que presentaban 176
personas del África subsahariana y 846 individuos de origen no africano.Estas
variantes genéticas se asocian también con el riesgo de sufrir algunas
enfermedades
Los resultados, sin
duda, son sorprendentes. La baja "prevalencia" genómica neandertal en
genes de los testículos y del cromosoma X estaría relacionada con una
infertilidad híbrida. Este patrón, según el grupo de Reich, se encuentra
altamente expresado en individuos que presentan baja o nula fertilidad. La razón
de esta descripción genética se basa en la propia incompatibilidad de ambas
especies para aparearse en el pasado.
Por último, los
científicos norteamericanos estimaron el porcentaje de nuestro genoma más
neandertal que podría estar asociado con el riesgo a padecer enfermedades. En
particular, las variantes genéticas halladas se relacionan con una
predisposición a la diabetes tipo 2, la enfermedad de Crohn, la cirrosis
biliar, el lupus o más sorprendentemente, la posible adicción al tabaco.
Este no es el único
estudio publicado durante los últimos días sobre el genoma de nuestros
antepasados. Esta misma semana, científicos catalanes publicaban la
secuenciación del ADN de los restos de la Braña-1, un individuo perteneciente
al Mesolítico. Como vemos, explorar en nuestro pasado genético no solo sirve
para saber quiénes hemos sido y somos, sino también tiene una aplicación
directa en medicina.







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